Floreciendo Juntos: Enraizados en la Paz, Creciendo en Justicia.

Hace un par de meses comencé lo que yo llamo mi “era de las plantas”. He estado aprendiendo a cuidar plantas; desde el momento en que son solo semillitas hasta que florecen. Incluso me atreví a plantar unas flores de loto. Honestamente, la mayoría de las veces no he tenido el éxito que esperaba. Muchas de mis plantas se han muerto y he tenido que detenerme a aprender de mis errores, descubriendo qué es lo mejor para ellas, aunque a veces sea incómodo o me tome mucho trabajo.

Y empecé esta nueva “era de las plantas” porque florecer es uno de mis procesos favoritos en la naturaleza. Me asombra cómo Dios tiene un orden tan perfecto y un sueño tan hermoso para toda Su creación, incluyéndonos a nosotros. Así que, cuando fui invitada a predicar en la United Methodist Church (Iglesia Metodista Unida Trinity) en mi amada comunidad de Lenoir City, Tennessee, para el Peace with Justice Sunday (Domingo de Paz con Justicia), me hice una pregunta: ¿Qué significa realmente vivir en paz con justicia? Mientras oraba, meditaba y estudiaba, vino a mi mente una imagen: un oasis, con un árbol plantado junto a aguas vivas. Soy del trópico, así que en mi mente veo una palmera. Un árbol con raíces profundas en la paz de Dios, creciendo fuerte y saludable, y dando fruto de justicia para todos los que lo rodean. Imaginé una comunidad fuerte que se levanta como una sola desde sus raíces, trayendo justicia y nueva vida a sistemas rotos, no como individuos aislados, sino como las ramas de un mismo árbol vivo. Ese es el tipo de comunidad a la que creo que Dios nos invita a convertirnos: enraizados en paz, creciendo en justicia y floreciendo juntos.

La paz no es posible sin justicia.

Enraizados en la Paz.

Cuando estamos enraizados en la paz quiere decir que vivimos en SHALOMShalom significa paz, pero no solo como la ausencia de conflicto; significa plenitud, armonía y buenas relaciones sanas con Dios, con nosotros mismos, con los demás y con la creación. También significa bienestar.

La paz es más que silencio, que ser “amables” o simplemente llevarse bien; la paz da descanso y esperanza a nuestras almas.

Creciendo en Justicia.

Pero la paz no es posible sin justicia. La justicia es lo que ocurre cuando la paz echa raíces y crece, como una palmera. Justicia significa hacer las cosas bien, no solo siguiendo reglas o haciendo leyes, sino cuidando a las personas y haciendo lo correcto.

La justicia no se trata de castigo, sino de restauración. Se trata de asegurarse de que todos sean vistos, escuchados y valorados. Por eso la justicia es tan importante. Una y otra vez en la Escritura, escuchamos el corazón de Dios por los pobres, los marginados, la viuda, el huérfano y el extranjero.

Amós 5:24 dice:

Pero que fluya el derecho como las aguas,
y la justicia como arroyo inagotable
.”

Cuando crecemos desde esas raices de paz y la justicia florece tratando a las personas con amor, equidad y respeto, hacemos espacio para que otros también florezcan, abriendo la puerta para que otros encuentren sanidad, esperanza y oportunidades. Les facilitamos poder vivir plenamente, tal como nosotros deseamos vivir plenamente.

Jesús no vino para hacer que la gente estuviera cómoda diciéndoles que fueran solo “amables”; Él vino para liberar a los cautivos, levantar al pobre y romper ciclos de violencia.

Cuando crecemos desde esas raices de paz y la justicia florece tratando a las personas con amor, equidad y respeto, hacemos espacio para que otros también florezcan.

El Ejemplo de Jesús

Podemos ver esto claramente en Lucas 4 (NVI), cuando Jesús lee en la sinagoga del rollo del profeta Isaías lo que dicen los versículos 18 y 19:

El Espíritu del Señor está sobre mí,
por cuanto me ha ungido
para anunciar buenas nuevas a los pobres.
Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos
y dar vista a los ciegos,
a poner en libertad a los oprimidos,
a proclamar el año del favor del Señor.

Después de esto, Él declara con valentía:

Hoy se cumple esta Escritura en presencia de ustedes.”

La Iglesia, un oasis enraizado en la Paz de Dios

Cuando un niño va a la escuela con hambre, eso no es paz. Cuando una familia trabaja dos o más empleos y aún no puede pagar la renta o las necesidades básicas, eso no es paz. Cuando los inmigrantes viven con miedo o las comunidades se sienten olvidadas, eso no es paz.

La iglesia, la comunidad de fe, no debería ser solo un edificio que se llena domingo tras domingo, sino un lugar lleno de árboles plantados en paz y creciendo en justicia, donde los vecinos son vistos, escuchados y cuidados. Ese es nuestro llamado, hermanos y hermanas.

Y ese tipo de comunidad es la que abre sus puertas a los jóvenes, a los marginados, al huérfano y a la viuda que necesitan un espacio seguro sin juicios ni condiciones. Se ve en compartir comidas con los hambrientos, orar con los solitarios y sin esperanza, como iniciar un ropero comunitario para las familias necesitadas. Se ve en abogar por el acceso a una vivienda segura y justa, educación y seguridad para toda la creación de Dios.

Nosotros, como iglesia, quizá no podamos arreglar todo los problemas del mundo, pero sí podemos ser un oasis en nuestras comunidades.

Dios no quiere que florezcamos solos. Nos plantó intencionalmente como comunidad para que crezcamos juntos.

Porque Somos los Pacificadores

Jesús dijo en Mateo 5:9:

Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.”

Bienaventurados los que trabajan por la paz.” Él no dijo “los que solo mantienen la paz”.

  • Los peacekeepers o los que solo mantienen la paz, son quienes evitan problemas y conflictos, manteniendo todo calmado como está, evitando conversaciones importantes para no incomodar y muchas veces sacrificando sus propios sentimientos para mantener todo “en paz”.
  • Los peacemakers o los que trabajan por la paz, son quienes intencionalmente construyen puentes, restauran lo roto y entran en lugares difíciles con amor.

Peacekeeper (que solo mantiene la paz) vs Peacemaker (que trabaja por la paz)

PeacekeeperPeacemaker
Trata de evitar el conflictoEstá dispuesto a entrar en el conflicto para traer sanidad.
Quiere y busca calma y silencio, aunque los problemas sigan ocultos.Quiere y busca la paz real, aunque eso signifique conversaciones difíciles.
Suele decir: “No hablemos de eso, ya quedó en el pasado”Suele decir, “Hablemos y busquemos lo justo”
Quiere mantener la paz como estáCrea una paz que es justa y equitativa
Se enfoca en mantener a las personas “Bien” y cómodas.Se enfoca en ayudar a las personas a sanar y a crecer.

Dios no quiere que florezcamos solos. Nos plantó intencionalmente como comunidad para que crezcamos juntos: animándonos y levantándonos unos a otros, compartiendo recursos y construyendo puentes.

La Iglesia Metodista Unida Trinity en Lenoir City, TN, ha sido ese tipo de lugar para mí: brazos abiertos, puertas abiertas, corazones abiertos. Desde abogar por los problemas en su comunidad y los grupos de oración hasta el ropero comunitario, este es un lugar donde la paz y la justicia tienen manos y pies. Pero aún no hemos terminado. Todavía hay más paz que plantar y más justicia que hacer crecer, y la única manera de hacerlo es juntos.

Bienaventurados los que trabajan por la paz.”

Porque cuando Dios nos bendice con paz, amor o sanidad, no es solo para que nosotros nos sintamos bien o seguros individualmente, sino que somos llamados a compartir esa bendición. Dios quiere que nos convirtamos en personas que lleven paz, amor y sanidad a quienes nos rodean, a esta comunidad: Enraizados en paz, creciendo en justicia y floreciendo juntos.


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