Navidad con sentido y calma. Semana #2 Finanzas navideñas con propósito: prepara tus recursos con intención

Hace poco dejé un trabajo de medio tiempo, durante dos años dediqué los días sábados a trabajar en una organización que me encanta, sin embargo, la razón de tomar el trabajo fue porque tenía deudas que no podía cubrir con mi trabajo de tiempo completo, fue una manera dura de aprender a no dejarme utilizar por el dinero sino que yo soy quien lo administro y manejo.

Soy fiel creyente de que el trabajo es dignificante, es un privilegio y es una de las muchas maneras de administrar y cuidar de la creación, el trabajo es donde pongo mi conocimiento, tiempo, responsabilidad y valores para recibir a cambio el instrumento (dinero), para tener la vida que planifico. Pero no puedo tener dos y tres trabajos para pagar deudas adquiridas por mis malos hábitos y mal uso de los recursos. Y durante ele tiempo e navidad es cuando más he gastado el dinero que no tengo = deudas. Y a esto, debo agregar y reconocer que el fallecimiento de mis padres me llevó a llenar mi alma con cosas que realmente no necesito, pequeños destellos de alegría que se desvanecen rápidamente y que me llevaban a comprar más y más. Mi yo acumuladora se fue al extremo.

Pero escuché hace un tiempo una frase que cambió mi forma de mirar la vida y especialmente en esta época a la Navidad:

“No necesitas acumular más, sino conectar más con lo que tienes e importa.”

Y, sinceramente, no sé si te pasa, pero cada año cuando llega noviembre empiezo a sentir esa pequeña ansiedad de pensar: ¿Tendré suficiente dinero para los regalos? ¿Y si no puedo comprar algo bonito para todos? ¿Y si me falta tiempo para todo lo que quiero hacer? ¿Si no tengo el dinero disponible, cuál tarjeta de crédito puedo usar?.

Durante años, me dejé llevar por la palabra SALE (Ofertas) y aunque se tratara de algo que no necesitaba lo adquiría en case de que algún día fuera necesario y ya lo tuviera, además, me dejé llevar por esa presión invisible que nos hace creer que el amor se mide por la cantidad de regalos debajo del árbol o dentro de las botas en la chimenea.
Me costó comprender que el verdadero valor de lo que damos no está en el precio, sino en la intención con la que lo entregamos.

Aprender a dar con propósito

Durante mucho tiempo he tenido problemas financieros, y voy a ser vulnerable contigo, no por la falta de recursos sino por su mal uso, he pasado navidades difíciles sintiéndome mal porque no puedo regalar a todos los que me rodean o porque mis regalos no son costosos. Hubo un diciembre en particular que recuerdo con claridad que había pasado un año difícil, con poco dinero y muchas emociones y yo quería mantener la “magia navideña”, pero el presupuesto simplemente no daba. Y me sentía culpable, frustrada e incluso avergonzada por no tener una navidad mágica y llena de regalos.

Con eso en mente y soñando con tener una navidad mas intencional y llena de paz, tuve una conversación con el Padre: “Enséñame a dar con amor, no con ansiedad, no sólo cosas tangibles sino de lo que tú has dado a mi corazón.”

Y poco a poco empecé a entender que dar con propósito no significa dejar de regalar,
sino dar desde el corazón, sin poner en riesgo nuestra paz o nuestras finanzas.
Porque no hay bienestar posible cuando las deudas o el estrés se apoderan de una celebración que nació del amor.

Enséñame a dar con amor, no con ansiedad, no sólo cosas tangibles sino de lo que tú has dado a mi corazón.

Finanzas con intención

Hablar de dinero en Navidad puede sentirse incómodo, pero la verdad es que la calma también se construye con organización y planificar tus recursos no le quita magia a la Navidad, al contrario le da dirección, sentido y propósito.

La Navidad no se trata de lo que regalas, de todas las decoraciones y luces, de las fiestas que puedes ofrecer o de los viajes que puedes hacer; se trata de encontrar paz en tu alma para celebrar, para reflexionar en el año que pasó, para crecer tu Fe y recordar el nacimiento del niño Dios, el resto es la manera en que vas a lograr tu propósito en navidad que es tan tuyo como tu huella dactilar.

Te comparto algunos pasos que aplicaré este año y siento que me ayudarán a vivir una Navidad más consciente y en paz:

1. Haz un presupuesto realista y con sentido.

Antes de gastar, escribe cuánto puedes invertir sin comprometer tus necesidades básicas estableciendo un límite de gastos para las fiestas. Incluye todo: regalos, comida, decoración, actividades, incluso lo imprevisto. Y pregúntate: ¿Esto refleja mis valores o mis miedos?. Los presupuestos son intimidades hasta que los haces parte de tu día a día y los ves como aliados de tu paz y finanzas en vez de carceleros de tu dinero.

2. Crea una lista de regalos significativa.

Quienes me conocen muy bien saben que amo las tiendas de cosas pre-amadas (tiendas de segunda mano) porque encuentro a muy buenos precios cosas que me gustan, que necesito o que quiero, me encantaría que normalizáramos dar regalos comprados en estas tiendas porque además de pagar poco por cosas que son más costosas, hay tesoros que de otra manera no podrías comprar y quiero señalar que esto no viene de una mente de carencia, sino de una mente ahorrativa.

Entonces, parta crear una lista de regalos significativa puedes seguir estos pasos. Divide una hoja en tres columnas, una para Persona, la otra para una Idea significativa y la última para Presupuesto. Así podrás enfocarte en lo que realmente importa: el detalle, el tiempo o la conexión, porque los regalos pueden ser cosas no materiales como tiempo, ayuda, compañía o incluso una play list que sepas que esa persona va a disfrutar, eres un ser creativo, sácale provecho.

3. Elige experiencias por encima de cosas.

Soy una persona detallista y aunque no reciba algo costoso o material, el sólo hecho de que una persona pensó en mi y conociendo lo que amo me hace un presente, eso me llena el alma: una carta escrita con amor, una cena compartida, un paseo juntos o una llamada con presencia completa, esas son las cosas que no se olvidan.

4. Recuerda que menos también puede ser más.

Cada regalo con propósito tiene más valor que una pila de paquetes impulsivos.
La abundancia no siempre se ve, a veces solo se siente.

La paz también está en la planificación

Si hay algo que he aprendido, es que la paz no aparece cuando todo está perfecto,
sino cuando vivimos con intención incluso en las decisiones pequeñas. Planificar no significa controlar, significa liberar espacio mental y emocional para lo que realmente importa, por ello escribo y llevo un plan de acción y florecimiento personal como el que te enseño a llevar con mi programa Tiempo de Florecer. Pues, cuando preparas tus recursos con calma e intención, estás eligiendo no solo tu bienestar individual sino también el ambiente que se respirará en tu hogar durante las fiestas.

Y si algo he comprobado en estos años es que una Navidad con sentido no se mide por el tamaño del árbol ni por la cantidad de regalos, sino por la ligereza del alma con la que la vivimos.

La abundancia no siempre se ve, a veces solo se siente.

Antes de cerrar este artículo, quiero dejarte con una pregunta para tu journaling esta semana:

¿Qué es lo que realmente quiero regalar y recibir esta Navidad algo material o una experiencia que permanezca?

Semilla de Calma 

“Elijo regalar desde el corazón, no desde la presión.”

Deja en los comentarios cuáles métodos y hábitos financieros te ayudan durante la navidad, me encantaría escuchar y aprender de ti.

Descarga el workbook de esta semana en el link y cuéntame en los comentarios si te ha gustado este tema. Recuerda que el workbook es un documento de PDF que podrás llenar luego de descargarlo en tu teléfono o directamente en tu computadora.

Con amor calmado e intencional,

Raquel.


Descubre más desde Thumbs Up Girl by Raquel Leal

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Thumbs Up Girl by Raquel Leal

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo